Kobani

Esta instalación es una réplica cartográfica del fragmento de una ciudad destruida por intensos conflictos bélico ocurridos en el 2015. Esta urbe padeció la diáspora de 300,000 habitantes y sufrió por cuatro meses ataques aéreos y terrestres con centenares de explosiones hasta convertirse en inhabitable. En el caso de esta obra se eligió a Kobani, para mostrar a una ciudad que quedó sin vida, pero muchas otras han perecido y seguirán haciéndolo en medio de una lucha entre grupos humanos, que como en tantas otras irónicamente buscan la paz.

La obra está compuesta de 500 cubos de concreto de 10 centímetros de lado colocados sobre el suelo de tal forma que reproducen el trazo urbano de estas jóvenes ruinas urbanas. Los acompañan una reproducción pictórica de la imagen satelital actual de Kobani y dos fotografías de archivo que muestran un mismo ángulo cenital antes y después de su agonía. La pieza pretende incorporar al espectador corporalmente para contra poner dialécticamente frente a él, el caótico desenlace de la autodestrucción humana con la atractiva posibilidad de contemplarlo en la distancia.

 

Kobani, 2017.
500 cubos de concreto, óleo sobre madera y archivo web impreso en papale y fijado sobre madera.
300 x 300 x 300 cm.